jueves, 11 de septiembre de 2008

Responsabilidad Inquisidora

R: ¿Y vos? ¿Qué haces despierta a esta hora?

Y: Escribiendo. Me dió la gana.

R: Son más de las 12. Deberías dormir, mañana te espera un largo día, repleto de responsabilidades.

Y: Valga la redundancia. Mira quien habla. Para el caso, empecemos por ti; pues para ambas rige el mismo uso horario… A menos que vivas en China. ¿Eres oriental?.

R: ¡Claro que no! Yo debo estar despierta, para enseñarte y guiarte. Dependo de ti. Tú me dices cuando descansamos; así como yo te indico los pasos a seguir para sobrevivir en este mar competitivo, repleto de responsabilidades.

Y: Repleto de Responsabilidades… Se ve que te gusta pronunciar la letra R, y repetir la misma frase varias veces, como si fuera estúpida.

R: La falta de sueño nocturno, desemboca en un mal rendimiento diurno, grábatelo bien. Así nunca podrás alcanzar los estándares de rapidez y calidad corporativa que requieren las empresas que te contraten. Jamás subestimes el empleo conseguido, pues podría resultar un arma de doble filo.

Y: ¡Maldición! ¡¿Puedes dejar de rimar?! Para que lo sepas: La moralidad me cae pesada a estas horas de la noche. Eres la piedra en el zapato de mi inspiración.

R: ¡Ja! Inspiración. ¿Dónde? No la veo por ningún lado.

Y: …Será porque la obstruyes con tu parloteo constante.

R: Bueno. Supongamos que se te ocurren ideas ¿dónde las aplicas? No veo que hagas nada productivo.

Y: ¡¡Estoy escribiendo!! Hago algo, aunque me importa un bledo que sea productivo o no.

R: Te arrepentirás de esto mañana, cuando te duermas en tus entrevistas; ya verás.

Y: ¿Has pensado que, quizá tu insistencia por hacerme dormir a preguntas eternas, sea lo que de hecho me esté impidiendo conciliar el sueño?

R: …

Y: ¿quieres que me duerma?

R: Si.

Y: Entonces, deja de inspirarme, y empieza por ti.

R: Jajajaja. ¡¿Ahora soy yo la que te inspira?!

Y: ¿Cuál crees que es el contenido de mi escritura?

R: Es de mala educación contestar a una pregunta con otra pregunta. Dime, ¿Cuál es tu inspiración?

Y: Mírate nada más: ¡Eres la ironía en ti misma! Dices que es de mala educación contestar con preguntas, ¡¡y luego cuestionas mi escritura!! 

R: Jamás he cuestionado tu escritura. Sólo sé que es muy tarde, tengo sueño, y necesito que ambas nos durmamos rápidamente. Mañana tienes muchas…

Y: …Responsabilidades que cumplir. Lo sé. ¿Quieres que me duerma?

R: ¿Es este un diálogo de sordos?

Y: No se responde a una pregunta con otra pregunta, es de mala educación.

R: ¡¡¡Ya basta!!! ¡¡¡Duérmete!!!!

Y: ¡¡¡¡Entonces, cierra tu maldita boca, y deja de parlotear!!!

R: …………………………………………..Zzzz.

Y: A-MEN. 

sábado, 30 de agosto de 2008

Ideal para Escribir

Heme aquí, en el parque más cercano a mi vecindario, escribiendo.
Necesité combinar mis ganas de redactar, con la necesidad de tranquilidad y aire medianamente puro, en un día tan hermoso como hoy.
Entonces, pensé en la Plaza Irlanda; a sólo cinco cuadras de mi casa. Debo decir que, verdaderamente superó mis expectativas.
Creí encontrar algo pequeño, subdesarrollado; con apenas algunos clásicos bancos de plaza donde sentarme; pero hallé mucho más que eso.
Grandes espacios verdes, llenos de oxígeno, árboles, y caminos que surcan tres sectores bien diferenciados:
La cancha combinada para practicar básquet y fútbol, protegida con vallas blancas, de aproximadamente dos metros de altura.
Juegos; que incluye clásicos como el subibaja, tobogán, hamacas, y hasta su propia calesita; todo digno de revivir mis mejores recuerdos de infancia.
Finalmente, aquí, donde me encuentro cómodamente sentada, escribiendo: Las mesas de juego; testigos de innumerables partidas de Ajedrez, damas, naipes… que entretuvieron por años a la tercera edad.
Hoy no encontré nada de eso, sino parejas, grupos de amigos y familias; reinventando el espacio, para realizar cómodos picnics al aire libre.
Es un placer estar aquí, practicando mi arte literario manualmente, como hace años no lo hacía; más allá de esta computadora; orgullosa como estoy, de tener un hermoso parque tan cerca de casa.
Habré de frecuentarlo más, en mis fines de semana solitarios; cuando hace un clima tan primaveral.
Hermoso el silencio de la naturaleza urbana que me rodea, donde la conjunción del oxígeno y los árboles parecen absorber absolutamente todos los ruidos molestos que me impidan escuchar mi voz interna a la hora de escribir.

martes, 12 de agosto de 2008

Técnicas de Escapismo

Para mortales de bajos recursos económicos.
Dedicado a cobardes, vagos (como yo) que no pueden enfrentar su realidad, y desean evadirla; escapándose de ella.
Nada de psicología freudiana sobre esto: Es verdad, y no lo hice de manera inconsciente.
Necesitaba escaparme de mi soledad; entonces pensé: ¿En qué lugares me gustaría estar, a tal punto de olvidar por completo mi naturaleza solitaria; e incluso, disfrutarla?
1. El Campo.
Y ¿qué haría, una vez instalada allí?
a) Levantarme al amanecer.
b) Realizar actividades de granja.
c) Lo más importante: Montar a Caballo, hasta el anochecer.
Fue entonces donde apliqué la técnica número uno de escapismo, para quienes disfrutan escribir: Imaginar que estoy allí.
Lo más hermoso y fácil, para una persona de bajos recursos económicos como yo. Cerrar los ojos, respirar profundo, relajarme, imaginar, meditar, y, finalmente, escribir. Amo esa magia del papel y la tinta (devenidos Word y Tipeo, con el avance de la tecnología); donde todo es posible: Puedes ir a dónde quieras, como te plazca, sin ningún tipo de uso horario, ni dinero, ni trámites burocráticos para renovar el pasaporte (asunto pendiente en mi agenda).
Viajar a cualquier parte del mundo que desees; en mi caso China (más allá de los Olímpicos), Japón, Egipto, Grecia, Roma, París, Madrid, Londres…. E incluso al satélite Lunar (algunos famosos empresarios multimillonarios ya reservaron, de hecho, sus viajes allí. Lucky them).
Volar, camuflarse, desaparecer, morir y resucitar… Lo imposible. Sólo con Imaginación, papel y tinta (o una computadora / ordenador).
Pero, no todo escritor tiene momentos constantes de inspiración. ¿Qué hacer cuando no se me ocurre nada que escribir, sigo sin ingresos de dinero, ni talento extra para una beca de estudios, y todavía necesito escapar?
He aquí la técnica número dos de escapismo: Leer.
Todos tenemos algún que otro libro en nuestras casas. En su defecto, podemos asistir a la biblioteca más cercana y abrir libros que nos conduzcan hacia nuevos mundos. Imaginarios, o no; hay en ellos diferentes horizontes por descubrir.
Como todo, hay libros y libros: No todos atrapan al lector. Depende mucho del estado anímico en que uno se encuentre al momento de abrir el libro y ponerse a leer; así como también del estilo, o el género que el autor haya querido reflejar en su obra. Usando el sentido común: Te gusta, o no.
En mi caso particular, cuando un libro me atrapa; me transporta y me evade, donde quiera que esté.
Es sólo entonces cuando resulta una efectiva técnica de escapismo; capaz de transformar la vorágine del Microcentro porteño, en el más perfecto templo oriental, donde poder meditar tranquilos.
De no introducirnos en la trama literaria que nos presenta el autor, como me sucedió lamentablemente con Cortázar, hace un tiempo; resultará el efecto contrario al de la evasión que busco. Allí donde, el sólo hecho de leer unas líneas del libro, parezca aumentar el volumen de todos los sonidos a nuestro alrededor. Insoportable.
No soy de las personas que disfruten el dejar los libros por la mitad; aunque tampoco es fácil para mí, encontrar el gusto literario en cualquier obra que me presenten.
Técnica de escapismo número tres: La Música. Hermosa. Según el género, para gente como yo, puede resultar un arma de doble filo.
Soy una amante (no practicante, por falta de recursos) de la familia de los Teclados. Más específicamente, el Piano. Disfruto escuchando obras de Bach, Beethoven, Brahms y Chopin, entre otros.
Sin embargo, la música latina me resulta nociva; pues revive justamente todo aquello que quisiera olvidar, rompiendo así con la pura esencia del escape que quisiera lograr.
Es raro que obras para piano de los compositores que mencioné al inicio de este párrafo, fallen para una terapia escapista; pero, cuando en ocasiones siento que falta algo; suelo combinar la escucha de esas obras, con la lectura y escritura: Convirtiendo en realidad imaginaria, el ascenso al paraíso inmaculado para mortales de bajos recursos económicos, como yo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Los Pequeños Placeres

(de la Inspiración)
Y como, un par de detalles en esta nueva página, me conducen allí…
Parada en aquél balconcillo de ese hermoso faro; con una pluma y un cuaderno sobre la baranda, para escribir todo lo que veo.
Nada más que arena, mar, y horizonte de amanecer frente a mis ojos. La playa desierta, sin tiempo, ni apuros.
Solos el paisaje y yo, con mi libreta y mis pensamientos. Fuera el cansancio, las preocupaciones; que se ahoguen en lo más profundo del océano, para poder disfrutar por fin de esta soledad en mi espacio; donde no podría estar más que conmigo misma.
Cualquier otro sonido extraño al paisaje natural que me rodea sería insoportable, me provocaría migraña.
Resulta exquisito contemplar cada detalle, como tratando de fundirme en cada uno de ellos.
Ser una partícula de arena a lo lejos, repleta de la espuma marina.
Convertirme en hidrógeno, respirar oxígeno y convertirme en agua, para visitar las costas de todas las playas del planeta.
Saciar la sed humana, o destruir pueblos enteros, formando parte de una inundación: Juez y verdugo de la vida, al mismo tiempo. Resulta curioso mi papel en esta Tierra.
Al calor, evaporarme; hinchando las nubes, y produciendo lluvias que hidraten las cosechas y generen alimento para el ser humano.
Haría crecer un árbol, y me asimilaría en su naturaleza, para vivir o morir, según qué decida el hombre.
Y, pensar que alguna vez he sido parte de ellos. Me han respetado, querido y amado como a una más. Ahora soy las cenizas del fuego en la chimenea que calentó sus hogares en invierno.
Temerosa de la muerte, vuelvo a mi sitio seguro en el faro; contemplando el horizonte a lo lejos, dando gracias a Dios por ser Humana, estar viva, y no reencarnar (por ahora), más allá de los umbrales de mi imaginación.

viernes, 1 de agosto de 2008

Paraíso Campestre

Desperté tempranísimo, a las cinco de la madrugada. No estaba en casa. Me incorporé en la cama, y observé alrededor.
Apenas asomaban los primeros rayos de sol, en una habitación desconocida.
De lado izquierdo, había un libro y un candelabro apoyados sobre la sencilla mesa de luz.
Al otro extremo, sobre un estante, bajo la única ventana del lugar, yacían una jarra y un recipiente de porcelana china, llenos de agua, para higienizarse.
Sobre una pared en que se apoyaba la cabecera de mi cama, colgaban retratos con fotografías antiquísimas, de personas desconocidas. A esa altura, ya abundaban los indicios de encontrarme a mediados del siglo antepasado.
Suspiré resignada, mientras recorría toda la habitación, sin animarme a salir de ella.
Abrí la ventana, para observar el paisaje. Mi hermoso paraíso campestre, rico en plantaciones diversas, que surcaban toda la llanura.
Eufórica de alegría, mudé mi ropa con el primer vestido que encontré en el armario; bajé las escaleras, crucé el comedor, y salí a correr libre por el prado. Nunca antes había respirado aire más oxigenado que aquél: Puro elixir de la vida.
A pocos metros de la casa, un establo; con caballos y vacas. No muy lejos, el gallinero.
Ingresé al primero, y acaricié los caballos, mientras observaba la falta de mantenimiento a mí alrededor.
Adiós placenteras sonrisas. Helos aquí; mis quehaceres de granja: Limpiar el establo, cepillar los caballos, ordeñar las vacas, recolectar los huevos de las gallinas…. Eran algunas de las actividades que desempeñaba con gran habilidad; cual si me hubiera encargado de ellas toda la vida.
Dieron las ocho y media de la mañana, cuando desayuné con leche, pan casero y mantequilla.
Satisfecho mi apetito, no pude contener las ganas de montar a caballo. Del establo, ensillé un hermoso pura sangre color azabache, y salimos juntos a correr.
Fue el momento más libremente feliz de toda mi vida: Ver sólo horizonte a lo lejos, sentir la caricia del oxígeno en mi cara, y el galope del caballo en contraste con el crujir de un césped nuevo, tierno; fusionarse, cual música para mis oídos.
Las horas pasaron como milésimas de segundos, al cabalgar. Anochecía, cuando por fin descansé bajo un árbol cercano a la casa, hasta quedar profundamente dormida.

miércoles, 23 de julio de 2008

¡¡Lee a Cortázar, Niña Tonta!!

Consumiste ya cientos de maravillas suyas; ¿qué te sucede ahora? ¿Tanto cuesta concluir el Bestiario más famoso que existe? ¿O acaso se ha convertido en el tigre del cual tú necesitas huir?
Posa tu mirada sobre esas benditas páginas de una vez, pendeja! Concéntrate.
No es obligación, pero debes hacerlo: Recupera el gusto por las lecturas asiduas, es un crimen dejar libros por la mitad. ¡¡Se trata de Cortázar, por todos los cielos!!
Dejar Bestiario a medio terminar, posando mi mirada sobre esas pobres hormigas del formicario literario. Heme convertido en una de ellas; antes de renunciar…
Conmigo, las quinientas cuarenta y ocho páginas de Cuentos Completos / 1 de Julio Cortázar, inmersas en la oscuridad de un bolso negro, durante más de 3 meses.
De aquí para allá, presa de un cerebro cansado incapaz de concentrarse en nada más allá de los asuntos pendientes, criticables, refutables… de la agencia en donde me encontraba trabajando, hasta la semana pasada; cuando renuncié.
Por fin hundida en el asiento cómodo del vacío 109. Una hora de viaje cada día, para regresar a casa: La excusa perfecta para ponerme a leer.
Allí, la incomodidad. Donde cada sonido a mi alrededor parecía aumentar su volumen apenas abría el libro en el Bestiario a medio terminar.
Página 224. Cita en cursiva de una carta de Isabel a su madre “…. Verte pronto. Ellos están bien. Con Nino tenemos un formicario, y jugamos, y llevamos un herbario muy grande.
Rema te… (Piribiri, prirbrir, piribiri ri… “¿hola?. Ah, sí, Mamá! Ya estoy llegando”) Chau concentración.
“Lucky you, girl! Don’t have to work like a cow for a piece of meat”. Pienso, asfixiada por el olor inconfundible de aquella estudiante universitaria acomodada, parada junto a mi asiento.
Vuelta a abrir el libro en aquella interminable página 224; y los sonidos a mi alrededor, amplificándose una vez más. “Concéntrate, es un buen autor….¡Te fascinaron sus otros relatos! ¿Qué sucede con Bestiario, entonces?”. Pienso, mientras verifico cuantas páginas me faltan para terminar. Sólo tres.
Suspiro; y mis ojos se escurren hacia la ventanilla del colectivo. Está oscuro, el auto se mueve, abarrotado de gente… Imposible leer.
“¡Pero sólo te faltan tres páginas, imbécil! Es un crimen no terminarlo. Concéntrate y…”
“También faltan tres paradas para bajarme; no puedo continuar”. Cierro de súbito el libro; decepcionada de mi misma, por soberana falta de concentración.
En casa, todas las noches lo mismo: Estoy muy cansada como para leer, hay que preparar la cena…Lavar la ropa…acomodar mi cuarto…bañarme….preparar el almuerzo, y la ropa que usaré al día siguiente.
No sos vos, soy yo. Me harté: ¡¡Renuncio!!
Ahora tengo la suficiente experiencia como para buscar otro trabajo afín; tiempo de escribir en mi Blog abandonado (que necesitaba urgente aire fresco)….
Y leer el Bestiario de Julio Cortázar.
Página 224, por enésima vez. “¿dónde estaba? Ah!, si…”.
…manda besos, está bien. Yo la encuentro triste, igual que a Luis que e s m u y
B u e n ¡¡¡NO!!! .
¡¡YA BASTA!!! ¡¡¡No soy yo, SOS VOS!!! No – me – representas - más (…Por ahora…) C’est Fini.

lunes, 21 de julio de 2008

Reiteraciones Mías. (Autocrítica)

1, 2, 3, 4, 5..... Y van! Las veces que he escrito sobre lo mismo, con el alma desgarrada (ya no tanto...).
Frases repetidas por doquier y (lo peor) ¡¡¡Un mes y medio sin Publicar!!!.
"World of Words, Cecy's Soul" ¿en qué estaba pensando??.
Encerrada en la oscuridad reiterativa de amores que ¡¡Nunca!! podían ser.
No Señor: El mundo No está hecho solo de palabras; por lo tanto, ése título ha dejado de identificarme.
Tan sólo enumero las posibles causas del desierto en este blog. ¿Por qué ya no publicaba? ¿cómo pude haber matado las letras en esta página?... Temerosa de escribir cada cosa que se me venía en mente, por un estúpido pudor de ir en contra del perfil melancólico, oscuro, pesimista, empalagosamente romántico, e inspirado de aquí... Donde mi casa, habia dejado de ser mi casa.
Por fín devuelta a mis dominios, habiendo modificado el título, para dar mayor lugar a un sin fin de posibilidades que redactar; dejo sin embargo latente cada letra de mi pasado que existió, aunque halla sido imaginario.
Quedarán para nuevos lectores, cada una de las letras que escribí en este espacio, que jamás morirá mientras yo viva.
Reconozco lo que hice y lo que hago aquí como parte de mi historia literaria; mientras busco dentro algún resto de la inspiración que alguna vez me ha llevado a escribir poemas.
Algo muy grande y hermoso deberá pasarme para que esa veta inspiratoria renazca en mí.
Hasta entonces, procuro ejercitar el lado espontáneo de mis dedos, y lo que me viene en mente (o no) cuando me encuentre frente al espacio en blanco.
Escribir lo que quiero, cómo quiero y cuando quiero, sin condicionar mi espíritu libre: ésa es mi clave para que la escritura aquí fluya realmente como sangre en mis venas (aquello que nunca debí haber perdido).

domingo, 25 de mayo de 2008

Vive en Mí

Todo el amor que le siento, sin poder evitarlo.
Ni aunque arrancaran mi corazón, lo incendiaran y arrojaran al océano más profundo, dejaría de amar a ese hombre.
Fuera de la carne, mi alma sería la suela de sus zapatos, el aire que respira, su piel. Yo estaría allí, como lo estoy ahora; muriendo cada día un poco a la distancia, mientras le espero, necesitada de su presencia.
Nada ni nadie podrá jamás comparársele ni igualar este inmenso amor solitario y doliente que me invade.
Firme dentro mío, estoy orgullosa de amarle hasta lastimarme como nunca antes, sin culpables más que mi amor por él.
No me ha hecho el menor daño, al contrario: Su presencia es el milagro de mi vida, paz en el alma, mi mejor paisaje, el más bello de los seres humanos que pueblan esta tierra.
Extraño la fuerza que me daba cuando estaba cerca; lo mujer que me hacia sentir… Cuando ahora no me considero más que un ente. La nada.
Cada día muero un poco lejos suyo, amor de mi vida. Pensamiento fatalista de querer morir, para convertirme en el aire que respira, o la suela de sus zapatos: Mi alma en su piel le estaría más cerca de lo que mi cuerpo se encuentra ahora.
Impotente, pensándole. A falta de teléfono, escribiendo mails, cartas manuscritas, y más mails, preguntando sin respuestas una y otra vez

¿Cuándo podré verte?, amor de mi vida, que tan lejos, me conducirás a la muerte, para así colocar por fin el alma cerca de tuyo, aunque no me veas….
Todavía (y no por mucho tiempo) mi necesidad se niega a aparecer ante ti. Necesito verte.
Junto migajas de respeto a tu silencio cruel, a tu ausencia. Pronto correré hasta ti, mi amor. Sólo así sobreviviré: Abrazándote, enjugando lágrimas eternas junto a ti, a riesgo de que me consideres una loca. Quizá lo esté, de amor por ti.
¿Qué sucede? ¿Por qué tanto silencio?, tanta ausencia que me debilita día tras día. No podré vivir mucho más tiempo sin ti, lo siento en mi corazón: No habrá alma caritativa que me salve.
Sólo me queda correr hasta ti. Con tu nueva dirección, hoy he llamado al 110… sin éxito. Me proponía llamarte. Con todos los datos que me diste antes de desaparecer, creí que podría encontrarte. No tienes teléfono. Nada.
Correr hasta ti para salvarme, de tanto que te necesito. Gracias a Dios, llegaste con suerte a darme tu nueva dirección ¡¡Infinitas Gracias, mi amor!!
No importa cuanto tiempo habré de estar frente a tu puerta esperando que me abras; si hay lluvia, sol, frío, aunque enferme, con mis últimas fuerzas esperaré una eternidad por ti, ese es el poder del amor que te siento.
Nada ni nadie me moverá del portal de tu puerta, hasta que aparezcas, y me desvanezca del shock, por tanta emoción. Al fin descansaré junto a ti.
Que no te asuste tanto amor enfermo de esperar solito en el corazón por seis meses….Seis años….Siglos.
Prefiero morir, a cometer el mismo error que hice hace tres años lejos de ti, sin comprender, hasta el año pasado, cuanto te amo y te necesito.
Ruego a Dios, por mi vida, nunca me faltes, corazón!!!.
Que hermoso milagro he vivido junto a ti el año pasado!!!. Necesito tu alegría para sobrevivir. Te lo rogué por teléfono, antes de perder el contacto, temerosa de perderte, tras la mudanza, lo sabes. Hemos hablado, y está sucediendo lo que tanto he temido.
¿Por qué, aun con toda la nueva información que me has dado sobre ti, hace tres meses, sigo sin poder verte?
Escrito infinidad de mails, una carta manuscrita que aun no sé si has recibido, intentado buscar tu nuevo número de teléfono….
Sólo me queda una cosa por hacer: Presentarme ante ti, sin miedo, pase lo que pase, y decir cuanto te amo, sin importar lo mucho que deba esperar, ni que el clima haga estragos en mis defensas bajas, por la profunda depresión que me causa tenerte tan cruelmente lejos.
Te Amo Realmente con la vida, y me preocupa tanto silencio. Definitivamente necesito hacer algo más que esperar, escribir, intentar llamar, y esperar por ti.
Te Amo Sinceramente, con Toda Mi vida!
Nos Vemos Pronto.

lunes, 24 de marzo de 2008

Quiebre, Realidad y Agradecimiento.

Viernes Santo en la Iglesia. Toqué fondo de casualidad, por ir sin Misa, a una representación teatral de La Pasión, en que mi padre cumplía un rol pequeño.
Sentada sola en uno de los largos bancos católicos – apostólicos – romanos, una fría soledad invadió mi alma sin razón aparente.
Miré todo cuanto había a mi alrededor, tratando de evadirme. “No hay Santos, que extraño”; pensé, sin hallarme, en la Casa del Señor, después de largos años de ausencia.
Lloró mi alma solitaria, justo en el preciso instante en que decía “Basta”.
Un desfile interminable de caras y recuerdos me embriagó. Sorprendida de ver quiénes estuvieron siempre conmigo, durante todo este tiempo, ante mi cruel desprecio; sin darme cuenta cuánto me amaban…Y todavía están aquí, esperando por mí.
Lejanos ya, todos los ausentes que prefirieron alejarse. Él en particular, dueño de tantas publicaciones anteriores en este Blog. Él, que ni siquiera me llamó para desear felices Pascuas, mientras los pobres dueños de mi desprecio estaban ahí: Junto a mí, como siempre, guardando amor, necesitándome.
“Basta de una vez” sentí en mi corazón, la injusticia de lo que yo estaba haciendo vivir a mi prójimo: Preocupada por aquél que no está, y despreciando a quienes me acompañaron durante tanto tiempo.
“Con ellos es con quienes debo estar, ayudarles a recuperar el tiempo lejos mío, por esa ceguera que me invadía….Agradecerles infinitamente su presencia Realmente Incondicional” Sentí en mi corazón. Pedí a Dios perdón; y con él, a todos los presentes, cruelmente ignorados durante tantos años, por mí.
Quienes me acompañan a pesar de todo, ellos son mi realidad. Basta de gastar mi corazón y sufrir por quien no le importo. Es momento de estar y prestar atención a los que de veras me aman y necesitan estar conmigo.
A ellos Gracias!. Lamentablemente, digo adiós a quien me ha ignorado y desaparecido largo tiempo….
Adiós, me dirán justamente aquellos que he ignorado yo, largo tiempo. A Dios, y a ellos imploro perdón, por no estar a su lado. ¿Tendré de su caridad, una nueva oportunidad, o habrán de desaparecer Justamente, razonablemente: Como yo desaparezco de quien nunca me amó?
Sientan en su corazón, el perdón que les imploro, y traten de estar conmigo por favor: Hagan ustedes lo que les plazca, libres son; pero sepan que los siento, los recuerdo claramente cada día de mi vida: Los Amo y los Necesito Siempre.
Gracias a todos por devolverme Realidad en su presencia!. Infinitas Gracias, y eternas ganas de volver a compartir vida con ustedes; recuperar el tiempo perdido. Sepan ustedes, mis Verdaderos Amores, que serán Real y Sinceramente Bien Amados.

domingo, 24 de febrero de 2008

...De acuosas plegarias, al Colón.

Y así es como la soledad, me ha retornado una vez más al Teatro Colón. En sueños desesperados por encontrar amor, ahí estoy. Sentada en las escalinatas del Teatro, llorando.
Espero que alguien en ese bendito lugar, voltee a ver, y me pregunte si necesito algo.
Me sueño en el Colón, porque amo su atmósfera; irónica realidad musical: siendo restaurado, no poder entrar.
A mi alma también le vendría bien una limpieza, y por qué no, una buena mano de pintura para quitar este color gris que me invade desde hace casi tres meses. Esperando. Sola.
El silencio me ha retornado en sueños a este hermoso espacio del Colón imaginario, refaccionado; donde mis gemidos de llanto desesperado provocan eco… Esperando una vez más por algún músico interesante, que naturalmente frecuente mi admirado Teatro, donde quisiera pasar al morir, una eternidad musical rodeada de óperas y conciertos.
Música que mis dedos pianistas, no han de tocar, por una mezcla de impotencia, “no lo harás bien, Cecilia”, y “falta de tiempo”.
Al diablo con el tiempo, si estoy aquí, en mi Colón de ensueños, esperando…Te.
Soy pianista, puedo desearlo.
Tengo dedos de pianista moviéndose constantes sobre este teclado. Llegan a una octava, ¿por qué no habrán de hacer música alguna vez?... Esperándote, sorprendiéndote.
Lloro solitaria a más no poder, rogando en sueños por alguien en este lugar interesante que me consuele.
Quien sabe quién se detendrá, pero inmersa mi alma en el Colón, seguramente será cautivante: Algún músico, director de orquesta, cantante de ópera, bailarín, o; con muchísima suerte: Pianista.
Como yo, pero en realidad del Colón: Un pianista con la gracia de poder practicar a diario el instrumento que me hace falta; que dibujaré por siempre en letras, pues, “para esto sí tengo talento”.
No estoy segura qué me consolará más, al fin y al cabo, inmersa en mi Colón Imaginario: Si el piano que no tengo, alguna buena ópera, o con altísima suerte, ese ser humano varón que tanto me falta para sentirme completa, refaccionar mi alma abandonada, sucia, solitaria, en pedazos…. Así como los obreros cansados se encargan día a día (o cuando al gobierno se le antoja, lamentablemente) de mi adorado Teatro Colón.