Mírame. El paisaje, te dedico…
Mi alma en cada rosa grita tu nombre: Gustavo,
El aire que respiro.
Conciertas…Concretas tú, el latido de mi corazón errante.
Libre el alma completa: ¡Gloria a Dios y a Ti, por amarte!
Estoy aquí, te amo, y no quiero verte llorar.
Muertos yacen los conciertos, al no sentir la voz de tu alma vibrar.
Y la amistad en mi pecho ahogase en el deseo de amarte.
No hay razón más sincera que el pulso de mi corazón errante,
Indecible nace en mí el anhelo más profundo: Enamorarte.
Ave Fénix, muero y renazco más fuerte…
Por amarte. He de rendirme…
A tus luces y sombras, igual…
Condenada, me entrego: Toda Tuya, sin más.
Controlas mi tiempo errante,
Con esta tinta derramo mi sangre,
El pulso de mi corazón amante.
Muerto yace el concierto de mi corazón… Errante:
No existe razón para vivir sin tu aire.

