sábado, 18 de octubre de 2008

Si tienes gatos, no seas madre

Si eres madre, no tengas gatos.

SNM: Prométeme que, cuando te vallas a vivir sola, no llevaras a ese gato contigo.

Y: Claro que sí lo haré. ¿Por qué no?

SNM: Porque transmiten enfermedades muy severas. Nunca hay que estarles muy cerca, ni tocarlos.

Y: Eso lo dices porque a ti no te gustan los gatos. Yo he tenido a Tito desde hace al menos tres años, y nunca he sufrido enfermedad alguna debido a él.

SNM: Ya verás en unos años. Se ha comprobado que los hijos cuyas madres tienen gatos, nacen tarados, o con malformaciones congénitas.

Y: Aly nació en una casa llena de gatos, y es una de las mentes más brillantes que he conocido.

SNM: Pero nunca ha podido tener hijos.

Y: ¿Eso qué tiene que ver con los gatos? Seguramente no haya sido siquiera problema de ella…

SNM: Nunca se sabe.

Y: Tampoco viene al caso. Lo que quiero decir es que, no puedes decir que un bebé nacerá con problemas psicofísicos porque convive con gatos. Es absurdo.

SNM: Pero sí está comprobado que producen enfermedades en la piel.

Y: Eso, si eres alérgico.

SNM: Tomemos como ejemplo a los gatos persas de pelo largo, como el tuyo: Respiras la pelusa que emiten, y eso afecta las vías respiratorias.

Y: Sólo si eres alérgico. Además, según tu teoría, con los años que llevo conviviendo con mi gato, ya deberían haberme asfixiado los pelos del pobre animal ¿verdad?