domingo, 24 de febrero de 2008

...De acuosas plegarias, al Colón.

Y así es como la soledad, me ha retornado una vez más al Teatro Colón. En sueños desesperados por encontrar amor, ahí estoy. Sentada en las escalinatas del Teatro, llorando.
Espero que alguien en ese bendito lugar, voltee a ver, y me pregunte si necesito algo.
Me sueño en el Colón, porque amo su atmósfera; irónica realidad musical: siendo restaurado, no poder entrar.
A mi alma también le vendría bien una limpieza, y por qué no, una buena mano de pintura para quitar este color gris que me invade desde hace casi tres meses. Esperando. Sola.
El silencio me ha retornado en sueños a este hermoso espacio del Colón imaginario, refaccionado; donde mis gemidos de llanto desesperado provocan eco… Esperando una vez más por algún músico interesante, que naturalmente frecuente mi admirado Teatro, donde quisiera pasar al morir, una eternidad musical rodeada de óperas y conciertos.
Música que mis dedos pianistas, no han de tocar, por una mezcla de impotencia, “no lo harás bien, Cecilia”, y “falta de tiempo”.
Al diablo con el tiempo, si estoy aquí, en mi Colón de ensueños, esperando…Te.
Soy pianista, puedo desearlo.
Tengo dedos de pianista moviéndose constantes sobre este teclado. Llegan a una octava, ¿por qué no habrán de hacer música alguna vez?... Esperándote, sorprendiéndote.
Lloro solitaria a más no poder, rogando en sueños por alguien en este lugar interesante que me consuele.
Quien sabe quién se detendrá, pero inmersa mi alma en el Colón, seguramente será cautivante: Algún músico, director de orquesta, cantante de ópera, bailarín, o; con muchísima suerte: Pianista.
Como yo, pero en realidad del Colón: Un pianista con la gracia de poder practicar a diario el instrumento que me hace falta; que dibujaré por siempre en letras, pues, “para esto sí tengo talento”.
No estoy segura qué me consolará más, al fin y al cabo, inmersa en mi Colón Imaginario: Si el piano que no tengo, alguna buena ópera, o con altísima suerte, ese ser humano varón que tanto me falta para sentirme completa, refaccionar mi alma abandonada, sucia, solitaria, en pedazos…. Así como los obreros cansados se encargan día a día (o cuando al gobierno se le antoja, lamentablemente) de mi adorado Teatro Colón.

domingo, 6 de enero de 2008

Tu puerta cerrada...

¿Se abrirá alguna vez? ¿Cómo habré de expresar el sentimiento más profundo, sino..?.
Las cosas materiales, me importan poco y nada. Lo sabes. Aunque me fascine comprar regalos a las personas que amo.
Brilla tan inmenso en el corazón. Aquí estoy, vida mía. ¿Puedes sentirme latir? ¿Puedes?
Tus puertas, cerradas. Me cuesta escribir. Lloro.
Aunque me siento bella para ti, lloro cada noche… Porque no me dejas entrar.
Tanto amarte me hace crecer, la caja toráxica queda chica. Duele. Mi corazón, necesita ese espacio junto a ti.
Brillantes mis ojos, cual diamantes, ruego a Dios; mientras los puños no cesan de golpear tu puerta cerrada, una y otra vez.
Duele. Lloro. No te preocupes, no eres tú quien me hace daño; es este amor tan profundo que siento por tu Bendita Persona que Tanto Amo.
El sentimiento a flor de piel; bañada en el perfume especial que tú no sientes…Tras la puerta cerrada.
Entonces, me aborrezco. Soy nada. Me rindo. Ni el amor más profundo, podría embellecerme lo suficiente como para que me amaras; y así derribar esa maldita puerta que nos separa.
No importa cómo ni por qué, yo de todas formas permanezco aquí, junto a ti, llamando a tu puerta.
Intento una y otra vez tomar tu mano. La puerta está cerrada.
Abrazarte con el alma. Tampoco hay ventanas. La puerta está cerrada.
Besarte. ¡¿Es que no lo entiendes, Cecilia?! ¡¡¡La Puerta Está Cerrada!!! ¡¡No puedes pasar!!
¡¡SLAM!! Se cierra ante mí una vez más. Aquella puerta que nunca se abrió… Se… cierra…ante…mí…una…vez…más.
Duele. Lloro. Lo inmenso del corazón, rompió en pedazos mi caja toráxica. El perfume de mi amor, por el suelo, pasa a través de tu puerta. ¿Lo sientes? Es la sangre de mi corazón enamorado. ¿Puedes ver ahora el significado?
Miles de estrellas esta noche habré derramado, al compás de mi llanto. Brilla para ti un amor inmenso, tras la puerta cerrada. Los nudillos sangran, de tanto golpear, aunque una fuerza sobrehumana impide detenerme.
Duele. Lloro. No te preocupes, no eres tú quien me hace daño. Es mi esperanza inagotable de abrir Todas las puertas de tu Bendita Persona, que tanto Amo.

lunes, 17 de diciembre de 2007

¿Será imposible algo tan necesario?

Como un abrazo, una caricia. Amor Verdadero, lleno de vida. Su compañía especial.
Le sueño en las noches, lo pienso en mis días, y mágicamente lo encuentro junto a mí. Un amigo, nada más. Mi Mejor Amigo, que me quiere mucho…Nada más, nada menos.
…Milagro de ser amada por quien llevo un amor tan fuerte; y es Amigo, como si fuera poco; me quedo siempre corta…No alcanza, y está ahí; porque sabe que sin él, yo no podría vivir. Lo sabe.
Siempre erigida ante mi denominador común: El amor. A la persona, a su corazón filosófico…Ese libre encierro del alma suya, que en ocasiones merece ser escrito, para acariciarlo en pensamientos que lograran comprender amorosamente el significado.
Entiendo el desconcierto que me causan a veces sus mensajes, tardíamente comprendidos, en un obstinado sentimiento de amor que no conoce frontera alguna. Porque lo amo, lo entiendo, aunque me cueste. Porque lo necesito, estoy a su lado: Para cuidarlo, de la horrible soledad enferma de fantasmas que puedan dañar su salud.
Nada lo turbe. Ante Dios, rezo y estoy junto a él: Mi mejor amigo, eterno amor vital.
¿Será imposible alguien tan deseado? Sus besos, el abrazo eterno… Un amor inmenso, capaz de crear vida. ¿Cómo puede ser imposible?...Lo necesito demasiado.
El agua no es imposible. Tan necesaria como él. No debe ser imposible. Moriría si faltara. Y lo sabe, aunque ya cansada de decirlo, y él de escuchar…Lo sabe.
Curiosamente lo amo, cual si hubiéramos tenido juntos una gran historia de amor en otra vida. Recuerdo inconsciente de sensaciones que no hemos experimentado jamás. ¿Cómo puedo amar con tal devoción a un ser humano? ¿Por qué no siente algo tan inmenso, palpitar dentro del corazón de su querida amiga?
Y me encuentro sola en las noches…Llorando de dolor y de emoción al mismo tiempo. Él, en sí mismo, me hace la mujer más feliz de la tierra…Para luego encerrarme a llorar en las noches, por los sueños que no puedo cumplir junto al hombre de mi vida cuya sola existencia me hace feliz; una vez más.Me aferro a nuestra amistad, que es todo lo que tengo como excusa, para sobrevivir amándolo. Orgullosa de tenerlo siempre junto a mí. Amo todo el cariño que me siente en medio de su amistad. Merece ser cuidado, bien amado. Luz de mi vida; creo con el alma, que me ama, como amigo, a su manera.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Recuerdos por venir: Te sueño

Pasados un par de meses navegando responsable por los mares del trabajo que me embriaga; he decidido descansar esta noche sobre las páginas del libro que nunca escribí.
Perdido, antiguo, sucio, abandonado, presente, late allí olvidado…Lejano, entre los mares de la responsabilidad más urgente, que lo empaña.
Abrazo sus páginas en este calmo instante propio; sacudo el polvo y me dispongo a recordar las mieles de un futuro soñado….
Despierto ante los deseos más profundos de mi alma, y puedo ver cada instante, cual fotografías de un futuro que… ¿podré conocer?
Tan contradictorio: Simple y difícil, precioso y frustrante ¿viviré alguna vez estos instantes que recorro en las páginas antiguas del libro memorioso de mis deseos futuros?
Descansar por fin en brazos del Verdadero Amor que siento por Ese Hombre incrédulo, que me acompaña con su tercamente dulce amistad, incapaz de ver más allá…Toda esta vida entera que le pertenece desde la primera vez que lo vi.
Adoro cada segundo que paso junto a él, pero mi corazón no puede evitar recorrer en su ser las páginas del libro jamás escrito…Perdida en la añoranza de recuerdos pasados…Eternos….Que nunca han sucedido, pero necesito añorar, cual si los hubiera vivido.
Su abrazo eterno, bálsamo en que descansan nuestras almas; mi sueño. Tan simple y complejo: Dormir tranquila en brazos del hombre que amo, protegernos mutuamente…Sentirnos en Paz, disfrutando a pleno del amor más profundo, inseparablemente juntos.
Tan simple y complejo,¿llegará alguna vez ese maravilloso instante en que creemos el milagro de la vida, fruto de tanto amor? ¿Me permitirá demostrarle?
Guardo infinita paciencia amorosa dentro de este corazón que late por él. No necesito esperar por vivir lo que he experimentado cada vez más fuerte, desde el momento en que lo conocí.
Amo Sinceramente a esa gran personita que a cada paso va cambiando mi vida por completo, descubriendo con su sola existencia este sentimiento indecible, tan grande que en ocasiones duele, y pesa dentro del corazón por no poder demostrarlo como yo quisiera….Porque la vida no me deja.
Sueña la esperanza de compartir así mi vida junto a él, para siempre; no me rindo porque moriría de tanto amor, y honestamente prefiero luchar. Necesito mis fuerzas para cuidarlo, cerca o lejos, mientras pueda respirar y este corazón palpite. Morir a su lado será entonces mi última voluntad.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Pianíssima.

Víveme
El corazón en tus dedos,
Toca mi cuerpo,
De marfil blanco y negro.

Canta el martillo, vibran mis cuerdas,
En éxtasis pulsional.
Mía tu pasión,
Hemos concebido el amor.

Flotad bellas hijas nuestras!,
Sed miel que alimente los oídos del mundo,
Cantad frente al público!,
Las notas febriles de nuestro amor.

Orgánico e instrumental,
Somos uno, tus dedos mi pulso,
En éxtasis musical.

Late mi cuerpo frío,
Corre sangre de tu alma,
Oh dulce dolor, golpea mis cuerdas.

Estreméceme…
Y concibe bellas hijas nuestras,
Amemos, corazón, los oídos del mundo,
Gracias a ellas.

Pasión inexplicable,
Todo tu ser sobre mí estructura,
Vive, oh! Mensaje del alma nuestra;
Quema en tu fuego, las partituras.

Músico amor,
Enloqueces mi razón,
Beben sedientas, cada tecla, el sudor de tu pasión.

Acaricias y golpeas mi corazón,
Víveme, mátame… concibe en unidad;
Cientos de hijas nuestras:
Melodías de pasión en teclas…
Blancas y negras.

Copyright © M.C.M 2007

domingo, 29 de julio de 2007

Apasionada

Le hago el amor a la vida. Romántica, edulcorada…Honesta en mí anhelo de amar, declarado dos veces a él por mi boca (directa e indirectamente), y millones en mi alma, repleta de mariposas.

No puedo evitar esta vida poética. Sentir la sangre en mis venas…Amando ese universo suyo…Perpetuo en mis escritos, reflejo este amor en cada detalle propio, sobre todas las cosas Él se ha vuelto mi motor, aunque no me corresponda.

¿Qué es de la vida humana sin amor?...No tiene sentido, ni fuerza.

¿De qué sirven los éxitos, si no tienes con quien compartirlos? Es lindo llegar a casa y verse cuidado, amado…Rodeado de una familia propia. Toda una vida cálida en derredor, recibiendo tus abrazos. Por cada uno de ellos, el Universo Subjetivo que llevamos dentro, cobra sentido.

Por tener su vida junto a mí cada noche, daría el mundo. Por que la protección mía hacia su alma se haga realidad perpetua, renunciaría a todo.

Le espero paciente sólo a Él, mientras convierto la esencia de mi propia vida en pasión hacia cada proyecto que emprendo.

Sangre, pulso, fuego, coraje ahogado…No correspondido. Paciente por amor, descargo la vida en letras, cada trabajo que busco y todos los libros que esta debilitada concentración me permita estudiar, presa de un estado amante… Sublime, que jamás creí posible experimentar.

Vida es amor, cada célula de mi cuerpo grita su nombre. Tan incondicional, como platónico e imposible. Mi amigo amor que nunca me amará….Ruego a Dios el milagroso beneficio de la duda a este respecto. Imposible evadirme… Moriría. ¿Cómo puedo amarlo tanto?... Así, tan cuidadosa e intensamente.

El universo puede desvanecerse en la nada absoluta, si me faltara su presencia.

Hombre motor de cada éxito personal, absuelvo de tu pureza el fracaso, y dedico mi todo a ti.

En sueños, ruego a Dios te cuide por mí, mientras estemos lejos. Paciente, busco tu voz cada semana: El milagro de encontrarte presente…ser para ti, la esencia volcánica de mi pasión pacífica…Adormezco esta vida tuya, por respeto…Esperándote. Mientras te acompaño todo el tiempo, desde el alma, ante Dios, junto a ti, eternamente.

Soy de ti el milagro de amarte, protegerte, respetarte. Me siento orgullosa de convertirme a cada instante en lo que tú quieras que yo sea para ti.

Platónico, me permito soñar con el día en que pueda amarte entero: Esperar tu regreso al hogar cálidamente, llenando nuestras vidas del amor por cada detalle para hacerte el hombre más completamente feliz en esta tierra… Aunque deba reprimirme, y jamás me correspondas. Ruego a Dios, como testigo de mi amor, me des Tú, aquí presente, el beneficio de la duda.

miércoles, 25 de julio de 2007

A Gustavo

Mírame. El paisaje, te dedico…
Mi alma en cada rosa grita tu nombre: Gustavo,
El aire que respiro.

Siente en tus oídos las mieles musicales,
Conciertas…Concretas tú, el latido de mi corazón errante.
Libre el alma completa: ¡Gloria a Dios y a Ti, por amarte!

Tú, mi oxígeno vital,
Estoy aquí, te amo, y no quiero verte llorar.
Muertos yacen los conciertos, al no sentir la voz de tu alma vibrar.

Rompo rimas a este naufragio,
Y la amistad en mi pecho ahogase en el deseo de amarte.
No hay razón más sincera que el pulso de mi corazón errante,
Indecible nace en mí el anhelo más profundo: Enamorarte.

Ser Humano hermoso e indescifrable,
Ave Fénix, muero y renazco más fuerte…
Por amarte. He de rendirme…
A tus luces y sombras, igual…
Condenada, me entrego: Toda Tuya, sin más.

A Dios el Universo en ti renace…
Controlas mi tiempo errante,
Con esta tinta derramo mi sangre,
El pulso de mi corazón amante.

No hay vida sin TI, ni paisaje,
Muerto yace el concierto de mi corazón… Errante:
No existe razón para vivir sin tu aire.

Copyright © M.C.M 2007

miércoles, 18 de julio de 2007

Mahoma cuida las Montañas….

Incansable, ante la soledad en sus días.

Necesita provocar la compañía de seres queridos, y recorre cada paisaje adorado entre familiares y amigos; tratando de protegerlos.

Ocasionalmente arriesgase a enfrentar días malos, funestos, ausentes…Indiferentes; del prójimo ocupado. Siente que, tarde o temprano, habrán de necesitarlo, y allí está: Indómito, presente ante la adversa soledad.

Con fe, lo necesitará ese alma especial que tanto Ama…Por fin y comienzo, abiertas las puertas del descanso…Bálsamo pacífico, una pausa que le permita recobrar fuerzas, para continuar juntos el recorrido hacia los más fértiles propósitos de crecimiento mutuo: Personal y Profesional, con suma fortaleza: Salud, calidez y compañías para el alma recuperada, por dos o más vidas eternas repletas de puro amor.

A mis lectores queridos: No sé cuándo, cómo, quienes, ni dónde, pensarán en mí, y me tendrán en sus corazones necesitados de afecto.

Pero, mientras viva, yo siempre estaré con ustedes, protegiendo cada paisaje suyo, de exquisita subjetividad en mis días. Tienen entre sus manos, todo mi ser, mi presencia.

Por favor, nunca me olviden: Soy un alma amiga que los necesita y los quiere sinceramente.

Amén por mi querida hermanita del alma Estefi (Gracias por llamarme, escribirme y comentar en este Blog); sugiero a mis lectores, en vísperas del Día del Amigo: Traten de asumir más cotidianamente el rol de Mahoma; y dediquen unos minutos de su tiempo a cuidar de mi paisaje, así como yo trato de proteger el vuestro de motu propio, con suma paciencia y dedicación.

Desde ya, muchísimas gracias a todos por recibirme cálidos: Responder; siempre presentes e incondicionales. ¡Los Amo!


miércoles, 4 de julio de 2007

Ayuda

Ahogo mi contemplación racional. Solitaria al extremo; esto no es prosa, no es verso: Soy yo sola, frente a mí misma, agonizante.

Alma fundida en el hedor viscoso de un cerebro racional, que pide ayuda.

Nadie puede ver más allá: Si el órgano funciona, nada preocupa. Todo está bien… y todos creen saber, de vidas…de tumbas.

Sentí callar este dolor solitario e informe, en mi afán de ofrecer palabras de aliento cálido, afecto y preocupación, hacia personas que amo sinceramente…Mientras por dentro, mi alma, en coma desmayada, cada vez más pesada, oscura, fría y débil…Necesita la esencia de aquello dado en llamar fortaleza, utópica…Lejana, en mi soledad interna…da.

Mientras exista razón, habrá cuerpo, pulsión: Manos para escribir, voz para llamar…Acariciando en otros, la necesidad desesperada de amor, que cure este alma desmayada…Invisible, agonizante, fantasma…

Derrame interno, no te hagas corpóreo: Necesaria es la herramienta de mi cuerpo. Estas letras desesperadas piden ¡Ayuda! Soy la única capaz de ver, y por lo tanto, hacer algo… Cuyo alma en agonía helada, necesita del prójimo amante para sobrevivir.

No puedo exteriorizar: Necesito de esta vida biológica para gritar; concentrar en mi cerebro y mi corazón, la poca fuerza que falta en mi alma agónica.

Años sin la luz del abrazo eterno. Siglos insomnes; ciegos en la esperanza de dar para recibir, aquello que hoy más que nunca, necesita sobrevivir.

Amor al prójimo. Amar del prójimo, ruega esta pobre alma enferma de frío en la oscuridad agónica…Débil esperanza. No a la Muerte. Pido Ayuda.

Ruego a Dios, no exteriorizar jamás. Miedo horroroso de perder la herramienta biológica, que me permita implorar ¡Ayuda!

Ni verso, ni prosa… Reitero aquí, mi alma en coma: Triste, débil, solitaria. Justo al borde de un abismo final: ¡No!...Me resisto a caer, con la poca fuerza que mi maquinaria biológica transmite: No quiero exteriorizar jamás y convierto necesidades en acción, mi débil rayo de esperanza imperfecta, corpórea:

Hablo, escribo, tipeo, camino hacia mis seres amados. Vivo la necesidad que, como un espejo, refleja la pura esencia de mi acción.

Es difícil convivir con el frío, solitario y oscuro de mi mundo interno…Infierno incorpóreo, existente. Necesito de ustedes: Mi prójimo lumínico, cálido, paciente, estable amor constante…Necesitado de mí. Necesíteme.

Extráñenme, abracen mi alma enferma… Pídanle que vuelva a mí, y seamos uno cálido y brillante…Corpórea una vez más: La sonrisa, el brillo, la mirada, el calor extrañado… Casi olvidado en medio del abismo frío, oscuro, melancólico… de mi racional contemplación.

Por favor, pido ayuda, amor paciente; mi amor valiente. Sé que no es fácil. A nadie le gusta…La oscuridad, asusta. El frío corta, como mil navajas: Duele, quema, arde…A nadie le gusta. Huyen por salvarse de mi alma agónica, sin dejar rastro. Entiendo. Comprendo. Tomo una y mil veces, el lugar de cada uno de ustedes, leyendo estas líneas. Ser valiente en mi estado incorpóreo, no es suficiente…Pero necesario, para no perder la vida metafísica en la espera contemplativa… Débil, devenir en acciones biológicas utópicas. Me pregunto: ¿cómo puedo dar aquello que me falta?; y lo trágico se convierte en milagro.

Si, con todo, yo puedo por ustedes…Más fuertes que mí misma, háganlo por mí, estén aquí; sean valientes, pacientes con un alma enferma, que los necesita para sobrevivir: Quiéranme, llórenme, rueguen por mí, tomen la mano de mi alma desmayada: Véanla, abrácenla…devuélvanle el sentido, pídanle que vuelva…Pídanme.

Mientras tanto, debo ser valiente. Soy la única que puede verme. Ruego a Dios, una y mil veces, no corporizar esto jamás: ¿qué será de mí, sin manos para tipear…Sin voz, para gritar? Cero esperanzas. Muerte ¡No!: Soledad corpórea, jamás. Soledad en mi alma: Contra eso, mis órganos pueden luchar: El amor sí es imprescindible.

Mimos médicos de ustedes. Compañía constante, y suma paciencia, para una rehabilitación lenta…Casi utópica, pero no imposible. El coma es vida débil. Vida débil. Mientras halla vida, hay esperanza, puedo fortalecerme. Sean pacientes al darme la luz cálida que ilumine y temple la recuperación de mi alma. Estoy con ustedes; los amo. Sean Valientes. Hay esperanza.

martes, 3 de julio de 2007

La Exposición de los Sueños

(En alegoría enunciativa al libro de Sigmund Freud La interpretación de los sueños).

Experiencias oníricas, de hace varias noches atrás, que sentí curioso mostrar, lejos de la interpretación psicológica (al menos por ahora).

(I) Transito las calles invernales de Buenos Aires, hacia el hogar de mi mejor amigo. Anochecer de un cielo tranquilo y despejado. Por fin lo encuentro.
Brilla su presencia inmaculada junto a mí, luego de varios meses separados. Algo cansado, necesita un oído cómplice, que lo entienda y lo escuche (yo), mientras un velo de preocupación, cada vez más grueso, cúbrele el alma entera.
Le tomo dulcemente del brazo, caminamos sin rumbo exacto. Habla rápido sobre su familia: Necesita verlos, estar con ellos. Yo lo acompaño siempre, hacia donde él desee.
Muda; le contengo, lo abrazo, y lo escucho…Mientras observo nuestro universo cada vez más oscuro y pequeño en derredor. Él no para de hablar, preocupado. Hace frío…Noche cerrada.
Saco de la nada un abrigo. Cubro con él a mi amigo, mientras le propongo ir a visitarlos…Sólo para cerciorarnos de que están bien. “Necesita su familia” pienso.
Soy sus ojos ciegos de preocupación: Invisible la tormenta cercana.
Paraguas listo, abrazo a mi amigo para cubrirnos los dos.
_Estamos yendo para allá, todo va a estar bien, no te preocupes._ le susurro al oído…sordo; ahoga el mundo en sus propia locuacidad; nervioso. Mis intentos de calmar su alma perturbada, resultan obsoletos. Sigo firme ante él. No puedo rendirme.
Truenos, rayos, centellas en derredor…Soy escudo, protejo el amor que camina junto a mí; preocupado y ausente.
Vidrios rotos, cubren la acera resbalosa; en el barrio porteño más peligroso…Estamos solos… Juntos. La esperanza. Lo abrazo más fuerte, rogando al cielo que nada lo turbe. Seguimos rumbo hacia el destino familiar, que él tanto anhela reencontrar: Guía mis pasos. Soy sus ojos.
De pronto, un violento grupo de mafiosos delincuentes nos rodea….Lo provocan. Enmudece; justo en el instante en que yo me detengo y les hago frente. Cubro extrañamente, con todo mi ser, la vida de mi propia vida: Él.
De mis labios, nace furioso el rugido más estridente: sin dudas he ahuyentado a los delincuentes. Mi amigo está sano y salvo. Llegamos…
… Al mismo sitio desde donde partimos: Su hogar.
Tras de mí el tormento…Se entremezcla con la dulce voz de mi amigo amor.
_ Gracias por acompañarme a casa. Nos vemos pronto. Suerte._
Dice, aliviado y alegre, mientras analizo la ironía de lo que, solitariamente juntos, nos tocó vivir a cada uno.



(II) Hermosamente vestida y peinada, mis tacos resuenan apresurados, en la antesala de lo que pareciera un teatro.

Perdida en medio de la multitud, atestada de personas mayores, llevo un maletín, una pluma y una libreta.
_Señorita M._ Llama desde lejos, una amable voz femenina. Se abre paso, apresurada.
_Él la espera. Está ansioso por conocerla._ Dice, tomando mi mano, y conduciéndome veloz por numerosas escaleras; hasta detenerse frente a una puerta y tocar.
_Gracias por venir._ Saluda con respeto exagerado hacia mi persona, antes de retirarse.
Estoy anonadada, perdida, confusa…Al tiempo, complacida y expectante, por saber quién abrirá esa puerta.
Horacio Lavandera. Su presencia irradia luz, me recibe cálido, con un fuerte abrazo.
_Señorita M. No sabes cuánto me alegra conocerte._ Dice inclinándose, para besar mi mano libre, como un caballero.
_Muchísimas gracias por venir. Acompáñame, por favor. En un momento comenzaré el recital. Eres mi invitada de honor._ Pronuncia feliz, con un intermitente brillo en su mirada franca.
Me sorprende gratamente, aunque no estoy segura de comprender tan extraña situación.
_Un momento, señor Lavandera… Con todo respeto, yo…_
_No; no seas tan formal: ¡Llámame Horacio!_ Interrumpe, mientras me acompaña a tomar asiento en un cómodo sillón.
_Horacio…No comprendo: Yo soy tu admiradora, tú no me conoces…Vengo a entrevistarte…_ Replico alagada y nerviosa. Esa feliz confusión me desborda.
_ ¡¿Qué no te conozco?! ¡Eres la novelista más famosa del país!_ Exclama mostrándome, cual espejos deformantes, mis propios libros editados.
_Quisiera, por favor, si es posible de ti, una dedicatoria. Éste es el que más me ha cautivado_ Dice, señalando uno de mis escritos en particular.
Yo no puedo más que cumplir con su pedido.
El músico” Leo en voz alta; mientras comparto sonrisas con mi nuevo amigo.
Horacio dedica a su vez, el programa impreso del recital que está a punto de ofrecer.
_Esto te pertenece. Ah, y por cierto…_ (en un ademán, me alcanza junto con el programa, su tarjeta personal)._ No dudes en buscarme, si alguna vez me necesitas: Yo estoy para ti._
_ ¡Desde Luego!, será un placer. Muchas gracias._ respondo sonrojada.
Él me acompaña hasta la puerta, sin apartar su mirada.
_Espérame junto al escenario. Mi asistente te acompañará. Estaré contigo en un momento, preciosa. Disfruta el recital._